martes, 22 de marzo de 2016

Aprender sin juzgar, sin críticas, entre iguales

Hoy recibimos en el Blog de Cáncer de Mama a María José Arias Ruiz. Ella es enfermera del Hospital Reina Sofía y ha querido compartir con todos nosotros y nosotras su primera experiencia en un taller de la Escuela de Pacientes. Desde aquí queremos darle las gracias por participar en este espacio, y por supuesto darle la enhorabuena al equipo de formadoras del Hospital Reina Sofía de Córdoba por su labor. 

Momento del taller de Cáncer de Mama en Córdoba 
Hola, soy María José Arias Ruiz. Soy enfermera del Hospital Reina Sofía desde 1994. Desde Febrero de 2015 estoy en el puesto de Supervisora de Oncología Médica. Siempre he realizado mi actividad en hospitalización, la mayoría del tiempo en Medicina Interna.

En 2015 tuve la suerte de ser invitada por la coordinadora de la Escuela de Pacientes de Cáncer de Mama, María José Medina, a asistir a la edición del mes de noviembre del taller. Conocía el proyecto por ella y por mi compañera Matilde Moreno Noci, supervisora de Cirugía Plástica y de Mama, que capta a las pacientes para el taller junto con las voluntarias testimoniales.

Pensaba que los talleres iban encaminados a dar recomendaciones a las pacientes de mama para sobrellevar la enfermedad. Pero me equivocaba. El primer día cuando llegué me presentaron a los asistentes, tanto formadoras como “alumnas”. Les comenté que solo venia como oyente y que no quería interrumpir la dinámica. Para mi sorpresa me incluyeron dentro del grupo como una más. El grupo era muy diverso, desde pacientes recién diagnosticadas, ya intervenidas, en tratamiento, terminando el proceso y que ya habían superado la enfermedad. Los talleres eran impartidos por una pareja de formadoras según los temas a tratar, llevando el peso de taller.

Se habló de todo lo que más preocupa a una mujer que está pasando un cáncer de mama. Desde nutrición, actividad física, imagen, relaciones familiares, relaciones sexuales (con la intervención de sexóloga) y del linfedema (con intervención de fisioterapeuta).

Me encantó, en ningún momento fue monótono. Todas hablaron de lo que les sirvió o les sirve para enfrentarse a las situaciones que genera el cáncer de mama. Sin juzgar, sin críticas, todas eran formadoras y a la vez alumnas. Las más tímidas se abrieron a las demás al encontrarse en un ambiente de iguales. El taller nos proporcionó a todas apoyo, seguridad, serenidad, confianza, fuerza para luchar y una red de acompañamiento que continuaría después de pasado el taller.

Para mi fue una liberación personal y empecé a preguntarme el por qué no se conoce tanto en los hospitales y en la Universidad. Creo que el conocimiento por parte de los profesionales y los estudiantes de salud es muy importante. Hace que nos planteemos que es lo que verdaderamente necesitan los pacientes. ¿Solo  tratamientos y cuidados? ¿O herramientas para que ellos sean los protagonistas y dueños de sus procesos?

¡Pacientes activos!, ¡Pacientes expertos! ¡Que alucine!
¡Quiero más! Aprender de ellos, colaborar con ellos. Y si ellos se convierten en pacientes activos, yo en enfermera dinámica que se adapte a las necesidades de la población y los acompañe.

Felicidades a la Escuela de Pacientes de Cáncer de Mama de Córdoba y muchas gracias por esta maravillosa experiencia.

Por Mª José Arias


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